El Miedo te separa de lo que puedes alcanzar

Y descendiendo de la barca, andaba sobre las aguas, pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo, y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Mt 14:30

En este relato bíblico podemos ver como el miedo va venciendo a Pedro, y a medida que su miedo toma mayor fuerza, él se va hundiendo poco a poco. La Biblia no dice que se hundió inmediatamente, dice que él “comenzaba a hundirse”, lo que nos quiere muestra que el miedo va apareciendo en forma gradual, y a medida que crece, las cosas que nos atemorizan crecen con él. En una crisis, cualquier situación adversa que sea alimentada con el miedo crecerá ante nosotros como un gigante y nos llevará a hundirnos rápidamente, sumergiéndonos en un mar de pánico, lleno de monstruos y fantasmas. Mientras nos hundimos, esa línea del horizonte frente a nuestros ojos, comienza a subir, mostrándonos mucho más inmenso y critico el panorama y éste horizonte visto desde esa perspectiva, hace creer que el mundo se nos viene encima. El miedo es una respuesta natural ante el peligro; una sensación desagradable que atraviesa el cuerpo, la mente y el alma. Se puede deber a algo que pasó, que está sucediendo o que podría pasar. Es difícil de controlar, pero no imposible.

La realidad del miedo no es tan solo lo que puede significar, sino el daño que puede hacer en nosotros. Vivir lleno de miedos puede paralizar todos los planes de Dios con nosotros.

Estamos atravesando por una época en la que muchos viven con temor, la situación social y económica contribuyen grandemente a que el miedo permanezca y se desarrolle, sobre todo cuando nuestra confianza está puesta en las cosas que nos ofrece el mundo. Sin embargo, debemos comprender que Dios está en control de todo. Como creyentes no podemos permitir que el miedo controle nuestras vidas. Debemos aprender a vivir por fe y no por temor.miedo (1)

El enemigo, en el mundo espiritual, y en el mundo material, se alimenta de tus miedos, y busca crear situaciones que te mantengan atemorizado. Es el principio del terrorismo. Cuando estas atemorizado te sometes a los propósitos de quienes infunden miedo.

Hoy es común ver las redes sociales inundadas con imágenes que reflejan situaciones que provocan miedo; comúnmente estas se relacionan con crímenes e injusticias. Su propósito es  que tu fe, o tu relación con Dios se vea afectada.  Es lo que el enemigo incansablemente busca.

El problema se potencia cuando difundimos imágenes, que los “productores de miedo” hacen llegar hasta nuestras manos. Al compartirlas estamos contribuyendo a sus propósitos. Estamos siendo participes de su obra de terror. Estos enemigos usan nuestra buena intención como arma contra nosotros y contra otros. Nos convertimos en portadores de malas noticias. Jesús es muy claro cuando nos encomienda a ser dadores de Buenas Noticias.

Un amigo me preguntaba: “Bien, pero ¿como hacemos para tener fe y no tener miedo?“. A lo que le respondí: “Cuando aparece uno, mengua el otro ¿cual sobrevive?, aquél que yo alimente”

Debemos recordar que Dios nos dice “no temas porque Yo, tu Dios, estoy contigo”, y es expresado en muchas maneras de parte de Dios. Él no quiere que temamos porque el temor nos impide recibir y hacer todas las cosas que Él ha planificado para nosotros. Él nos ama, quiere bendecirnos y ha provisto maneras para que no sintamos temor.

El miedo se relaciona con nuestras limitaciones como seres humanos y olvidando que tenemos un Dios que basa su relación cono nosotros en el Amor, pero la fe en ese Amor se relaciona con el ilimitado poder de Dios. En Él nada es imposible.

“No hay temor en el amor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena El que teme no ha sido perfeccionado en el amor.” (1 Juan 4:18).

Dios los bendiga ricamente, llenen su corazón de su abundante e ilimitado Amor.

Fer Francoz

Tomado de mi libro “El amor puede ser curado”