Discipulado

Convierte en un discipulo.

Dios quiere que seamos imitadores de El, por esta razón nos ha hecho a su imagen y semejanza. Su amor, nos convierte en sus hijos amados. Pero las distracciones del mundo: aflicciones, necesidades, afanes hacen que nos desviemos de el proposito que Dios tiene para tu vida. A esto llamamos pecado, a todo aquello que nos aleje o nos desvie del camino trazado para ti, con destino el Reino de Dios, dado por heredad.

Si estas aquí, lo más seguro es que no es casualidad, hay un propósito, y sea cual sea el motivo, estas aqui para empezar el camino que un dia emprendiste, en la mente de Dios.

PRIMEROS PASOS

Lo primero, ya está dado, es tener esa sed que nace del alma, por reencontrate con tu creador, abrir tu corazón y dejar que Su Espiritu Vivificantente more dentro de ti, y apartir de ahi te guie por el sendero hasta la morada Celestial.

Reconoce a Dios y amalo con todas las fuerzas de tu corazón, con todas las fuerzas de tu mente y con todas las fuerzas de tu alma. Teniendolo en el primer lugar de TODO. Al hacerlo, aceptaras que Dios tiene un Plan Bueno y Perfecto, el cual ha sido enseñado a través de Su Hijo Jesús, quien en su infinita misericordia, redimió tus pecados dando vida y salvación por gracia si optas por recibir su regalo, un regalo inmerecido por nuestras propias obras y justicias, pero dado gracias a su gran amor de Padre y Creador.

ACEPTAS EL REGALO?

Solo una condición, pide a Dios perdón por TODO. Primero hay que limpiar la casa para que el regalo no se manche.

El perdón es el instrumento que nos permite recibir la bendición de vida y salvación.

Pide perdón a Dios, de lo que reconoces y de lo que tal vez no recuerdas…

Perdonate a ti mismo… reconoce que eres un humano en proceso, camino a la perfección. Tus errores no eres tus, tus errores son acciones a las que Dios está dispuesto a perdonar, incluso a olvidar. Si Dios olvida, tu debes olvidar, olvidar significa eliminar la culpa… el enemigo estara acusandote, pero si tu arrepentimiento es sincero y confesado a Dios, el enemigo no tendrá de que acusarte.

Ahora perdona a los demás… con el mismo amor misericordioso, que Dios, el Padre ha demostrado y manifestado por ti. Suelta las cargas de la amargura, del rencor y el odio.

Ahora esta listo… para seguir a Jesús, seguir significa

Plan de Discipulado