CHINA SOLIDARIA / CHINA SOLIDARITY

Un lote de suministros antiepidémicos donado por la provincia china de Sichuan llegó el 8 de mayo al departamento de Lavalleja, en el este de Uruguay, donde la intendencia celebró una ceremonia para recibir la donación, según informó la oficina provincial de asuntos exteriores de Sichuan.

China ya era conocida antes del estallido del nuevo coronavirus (COVID-19) como una potencia industrial, económica, científica y tecnológica, pero ahora la crisis provocada por el virus ha dado la oportunidad al país asiático de darse a conocer en su otra faceta: la de un país comprometido con las tareas humanitarias y de solidaridad.

China Solidaria: Ayuda desde China a muchos lugares del mundo

Desde cuando se desató la epidemia de COVID-19, el departamento uruguayo ha mantenido contacto estrecho con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay y la Embajada de China en ese país, y ha buscado allí mismo suministros médicos como mascarillas y guantes para donarlos a su provincia hermana en China.

En mayo de 2017, la provincia de Sichuan y el departamento de Lavalleja comenzaron la cooperación amistosa, la primera sociedad de este tipo entre la provincia china con Uruguay. Desde entonces, las dos regiones han llevado a cabo intercambios amistosos y cooperación práctica en múltiples campos, incluidos cultura, educación y deporte.

La ayuda también llegó a Colombia

El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia informó que este jueves recibió del gobierno de China una donación de pruebas de detección, insumos y equipos médicos para enfrentar la pandemia de COVID-19.

En el cargamento de donación proveniente del gobierno central de China y sus provincias que tienen relación de hermandad con departamentos y ciudades colombianas, así como empresas privadas del país asiático se cuentan, entre otros, 30 mil pruebas de detección, 680 mil tapabocas, gafas, guantes, trajes protectores, termómetros infrarrojos y respiradores, por un valor aproximado de 1,5 millones de dólares.

La entrega fue hecha por el embajador de China en Colombia, Lan Hu, a la canciller colombiana, Claudia Blum, y al ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruiz, quien agradeció en nombre del pueblo colombiano la importante donación.

“Es un honor recibir esta donación tan importante. Todos sabemos que el mundo entero enfrenta una situación muy compleja, una pandemia que ha generado miles de muertes. Nuestro país ha enfrentado esta epidemia bajo el control y comando del presidente Iván Duque con el apoyo de todos los ministros del gabinete”, dijo el ministro.

Por su parte, el embajador chino recordó que en enero cuando el COVID-19 impactaba con fuerza a China, el gobierno de Colombia mostró su solidaridad y ahora es el momento de retribuirla para ayudar al país andino a hacer enfrente a la enfermedad y salir adelante.

“Hoy el mensaje de China es muy claro y amigable, tanto China como Colombia se encuentran en un momento crítico de luchar contra la pandemia y para restaurar la normalidad económica y social. El pueblo chino está dispuesto a brindar asistencia dentro de su capacidad”, expresó.

El ministro Ruiz agradeció también a la canciller Blum por su importante gestión que permitió que el país contara con la ayuda en momentos donde el nuevo coronavirus ya ha afectado a 9.456 personas y cobrado la vida de 407 en el país sudamericano.

Asimismo, confió en que la donación será de gran utilidad para ayudar a extender la acción del Instituto Nacional de Salud, a los laboratorios y al personal de salud a vencer la pandemia en el país.

“Quiero en nombre del sector de salud, de los médicos y profesionales, de quienes tienen que enfrentar día a día esta epidemia, agradecer a China esta generosa contribución, hará parte del legado de amistad de entre estos dos países”, comentó Ruiz.

Por su parte, la canciller colombiana subrayó que esta donación en este momento refleja la fortaleza de los lazos políticos, comerciales, de cooperación e inversión que Colombia y China han construido desde hace 40 años.

“Reiteramos nuestra disposición para trabajar de la mano con China para superar esta crisis. El gesto de su gobierno hacia Colombia permanecerá como un símbolo de la fortaleza de la amistad y fraternidad entre nuestros pueblos”, precisó Blum.

Además de la importante donación de insumos y equipos médicos, el gobierno chino y la colonia china donaron miles de mercados para las familias más vulnerables del país.

Venezuela

China ya era conocida antes del estallido del nuevo coronavirus (COVID-19) como una potencia industrial, económica, científica y tecnológica, pero ahora la crisis provocada por el virus ha dado la oportunidad al país asiático de darse a conocer en su otra faceta: la de un país comprometido con las tareas humanitarias y de solidaridad, destacaron venezolanos consultados por Xinhua.

La docente ya jubilada Lourdes Egleé Lovera indicó que al observar la actuación de China ante el COVID-19 se destaca “el potencial solidario” que ha demostrado.

Lovera es una de los más de tres millones de venezolanos que el pasado 1 de mayo observaron en horario estelar, a través de Venezolana de Televisión, el documental de Xinhua titulado “¡Hasta la Victoria Siempre! Luchando juntos contra la pandemia de COVID-19”.

La entrevistada manifestó, tras observar el documental, que a su juicio “China es un país que sabe muy bien qué hacer con lo que tiene”.

Aseguró que desde la aparición de los primeros casos de la enfermedad en la ciudad de Wuhan, los científicos del país asiático se dedicaron a investigar para dar con el diagnóstico preciso, así como tener medidas de prevención, posibles tratamientos y control de los brotes.

“Estos conocimientos no se quedaron con ellos, los han compartido con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con la comunidad internacional”, expuso.

“De manera que China se ha destacado cooperando, llevando personalmente sus conocimientos a otros países e intercambiando importantes experiencias”, agregó la docente retirada.

Luego de apreciar el documental de 15 minutos, Lovera consideró que “China se está mostrando al mundo como un pueblo de alto nivel de capacidad organizativa en materia de cooperación”.

El referido documental es también una vitrina para conocer de primera mano los rasgos peculiares y significativos de la visita de importantes expertos chinos al país suramericano, el cual enfrenta la pandemia con la pesada carga extra de sanciones económicas restrictivas por parte de Estados Unidos.

Por su parte, la profesora de idiomas Nereida Coromoto Zapata elogió también el papel desempeñado por China en medio de la amenaza que supone a la salud pública el COVID-19, al precisar que ambos países son “hermanos” y que “China más bien nos ayuda”.

Tras ver el documental, Coromoto Zapata destacó que a pesar de que ambas naciones están a muchos kilómetros de distancia, se encuentran en gran cercanía por sus lazos de amistad y cooperación: “tenemos vecinos, pero ellos son verdaderos hermanos”.

En tanto, el carpintero venezolano Francisco Laya consideró que en el audiovisual se muestra que “es verdaderamente posible que países que tienen un peso considerable en el desarrollo mundial sean solidarios con otros países sin pretender dominar a nadie”.

“Me parece que China demuestra cada vez más su vocación de cooperación con la humanidad, con una humanidad más justa. Como ellos dicen: una comunidad de destino común”, expresó Laya.

Relató a Xinhua que antes “pensaba que China se iba a comportar como una potencia más, pero este país ha demostrado capacidad para ayudar en causas justas y beneficiosas a otros pueblos”.

A juicio de Laya, China ha demostrado una diplomacia muy respetuosa, y está presentándose al mundo como un país fuerte y solidario, que puede demostrar con hechos que un mundo mejor es posible.

A su vez, el profesor retirado y “abuelo a tiempo completo” Jorge Álvarez comentó que en el referido documental se puede percibir una parte del modelo socialista y humanitario chino, el cual demuestra la solidaridad a través de la asistencia humanitaria y la ayuda técnica.

Luego de observar el material a través de la televisora estatal dijo que le pareció relevante el apoyo de China a su país respecto al suministro de medicamentos, insumos médicos y pruebas para detectar la presencia del nuevo coronavirus.

Álvarez expresó su gratitud a China por haber compartido “los tratamientos y protocolos a seguir para derrotar la enfermedad y conseguir rápidamente, y con el menor costo de vidas humanas, el control definitivo y seguro del brote de esta enfermedad tan nefasta”.

Otra de las personas que comentó el audiovisual fue la periodista Vanessa Gutiérrez, quien calificó de “invaluable todo lo que China está haciendo en el mundo contra esta pandemia”.

Elogió a la nación asiática por haber enfrentado sola el COVID-19 en su etapa inicial, y por haber estudiado la estructura del virus con mucha rapidez.

“Me impactó la capacidad de trabajo de la empresa productora de reactivos, cuyo personal trabajó horas extras para enviar a Venezuela insumos para la detección del virus”, dijo Gutiérrez luego de apreciar la información del documental.

Celebró, además, “toda la ayuda técnica humanitaria recibida, que rompe el bloqueo contra nuestra patria en favor de la salud nacional”.

Apreció también los lazos de hermandad entre ambos países y dijo que, a su parecer, “el multilateralismo es nuestra mejor defensa”.

La también periodista de Radio Nacional de Venezuela Larissa Chacón mencionó que el documental “muestra cómo desde el socialismo las naciones unen y afianzan sus lazos. Me gustó mucho la estética y la profundidad del material”.

“Se muestra cómo salimos fortalecidos en lo sanitario y que se incorpora un proceso de formación que involucra a los médicos venezolanos para ser más acuciosos en el abordaje de la amenaza epidemiológica”, sostuvo Chacón sobre el audiovisual.

Personas inscritas a programa social en Brasil fabrican mascarillas con máquinas donadas por China

Con máquinas de coser donadas por la Embajada de China en Brasil, 140 alumnas de un programa social orientado a la capacitación de personas de bajos ingresos fabrican mascarillas para ayudar a la prevención de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19) en el Distrito Federal.

Con sede en la capital Brasilia, el programa “Fábrica Social” promueve la educación profesional de personas en situación de vulnerabilidad del Distrito Federal, mediante la creación de oportunidades concretas de inserción en el mercado de trabajo y autonomía socioeconómica.

“El programa tiene cinco cursos: corte y costura, jardinería, marcenaría artesanal, placas fotovoltaicas y construcción civil”, explicó a Xinhua la subsecretaria de Integración de Acciones Sociales de la Secretaría de Educación del Distrito Federal, Thereza de Lamare Franco Netto.

La llegada de la COVID-19 a Brasil obligó al programa “Fábrica Social” a cambiar su rutina habitual.

Tras una breve paralización, el programa retomó las actividades el 7 de abril con carácter solidario y urgente, al comenzar a fabricar equipamientos de protección médica, principalmente mascarillas, cuya producción supera ya las 60.000 unidades.

En los cursos están inscritos 450 alumnos, “aunque este número fue reducido a 140 alumnas debido a la COVID-19. Sólo están en la sala las personas que no forman parte del grupo de riesgo y que estaban en un nivel más avanzado del curso”, explicó De Lamare Franco Netto.

La fabricación de las mascarillas es posible gracias a las 40 máquinas de coser que donó la Embajada de China en 2016.

“Todas las máquinas recibidas en donación de la Embajada de China están en el sector de producción en tejido plano y son utilizadas por las alumnas que ya pasaron por todo el proceso de aprendizaje”, mencionó la funcionaria al destacar que se trata de equipo moderno que agiliza la producción.

Las máquinas chinas son de dos modelos: “de recta industrial electrónica, con un motor ‘direct drive’, y de sobrehilado industrial punto cadena con motor ‘direct drive'”, precisó.

“Las máquinas rectas son diferentes de las que la ‘Fábrica Social’ ya poseía. Son más modernas, con varias funciones automatizadas como retroceso, corte de línea, levantamiento del pie calcador accionado en el pedal y control de velocidad de costura”, indicó De Lamare Franco Netto.

“Además de estas funciones, que hacen la producción más ágil, el motor ‘direct drive’ es totalmente silencioso, permitiendo un confort auditivo para la operadora de la máquina”, además de un ahorro del 30 por ciento en energía eléctrica, agregó.

Las alumnas producen dos tipos de mascarillas: las quirúrgicas y las de tejido.

“Ambas siguen la orientación técnica del Ministerio de Salud. Las quirúrgicas son donadas a la Secretaría de Salud del Distrito Federal y las otras son donadas a los órganos de la administración directa e indirecta del Gobierno del Distrito Federal, para donaciones a los más vulnerables”, señaló la funcionaria.

Los trabajos se dividen en dos turnos, uno por la mañana y otro por la tarde.

El material para la producción llega de donaciones, principalmente de empresas del Distrito Federal y las alumnas reciben ayuda para la alimentación y el transporte, además de una remuneración de 0,50 reales (0,10 dólares) por mascarilla quirúrgica y de 0,25 reales (0,05 dólares) por las de tejido.

Las 140 alumnas que fabrican los equipamientos, todas ellas menores de 60 años, fueron visitadas en abril pasado por el Cuerpo de Bomberos para recibir orientaciones de cómo prevenir y evitar la diseminación de la COVID-19.

Por su parte, efectivos militares desinfectaron el local para eliminar cualquier posible rastro del virus.

Publicado el:11 mayo, 2020jesusradio

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