Advertencia a las iglesias sobre la gran ramera

2012-8-4-16-19-28

” Las muchas aguas no podrán apagar el amor,
Ni lo ahogarán los ríos.
Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor,
De cierto lo menospreciarían.” 

Cantares 8:7

Muchas veces me hice esta pregunta ¿que será o quien será aquella gran ramera de la que tanto se ha hablado y de la que veces he oído predicar incluso en mi iglesia? Unos responden con la mirada puesta en un lugar, otros en una religión, otros, en una ideología, e incluso en un líder mundial.

Meditando en su Palabra me dije, ¿y qué tal si en vez de mirar para afuera miramos hacia adentro de nuestras instituciones.

 

 

 

 

La gran ramera de la que nos hablo Jesús a través de Juan por revelación suya se ha posado en la iglesia de hoy.

Hermanos permaneced atentos, pues se acerca la gran tribulación. La gran ramera se ha instalado en las iglesias. Esta tiene forma de mujer o figura femenina (grupo)  y su liderazgo se basa en muchas aguas, que  son  tormentas, y crecientes de destrucción. Ella ha seducido a pastores y ovejas, llevándolos a buscar la añadidura y la vanagloria, los que es fornicación, pues adoran esto como adoraban dioses en la antigüedad. Abran los ojos, pues no es mujer oculta ni desconocida, y está llena de encantos y riquezas materiales.  Es tan conocida que aún el ángel advierte ¿Por qué te sorprendes?

Esta mujer se embriaga de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires en Jesús, que no son otros que aquellos a quien calumnia, ofende y persigue para su propia complacencia.

Pero no la veas solo a ella, pues sabemos por  Juan, que es la bestia la que la trae, y aquellos que la siguen harán que lo que no era, y no es, será, para su propia destrucción.

Diez cuernos trae la bestia, que son diez reyes que aún no han recibido reino, pero por una hora recibirán autoridad, la cual estos mismos entregaran su poder  a quien se los dio.

Pero en Dios  y su Hijo, nuestro Salvador, hay esperanza y  buenas noticias iglesia. El Cordero intercederá por nosotros. Entonces la lucha no será contra nosotros, sino contra el Cordero, quien vencerá, porque Él es Señor de Señores y Rey de Reyes. Manténganse fieles porque se nos ha dicho que los que estén con él son llamados elegidos y fieles.

Al final la mujer terminará sola, desnuda y será echada al fuego, según los designios de Dios.

Mientras permanezcamos unánimes en oración. Mientras busquemos la luz y la sigamos, el Padre del cielo cumplirá su promesa de vida eterna.

Fer Francoz